Por qué dejé Unity por Godot
Hola a todos, y cualquiera que me lea, es más que bienvenido.
Estoy por publicar mi primer juego y está hecho en Godot. Y creo que no se le da el crédito suficiente a este motor. Por eso quería hacer un pequeño recorrido por mi corta experiencia para quién le interese, para decir las verdades de este motor.
La realidad es que este no es mi primer desarrollo, pero sí es el primero que va a llegar a término. He empezado 9 o 10 juegos, pero solo he acabado uno. La principal diferencia era trabajar con Unity, y elegir temáticas demasiado amplias para hacerlas yo solo sin experiencia.
Al fin y al cabo hay que saber elegir la magnitud del juego cuando eres un desarrollador independiente, y además tienes un tiempo limitado. En mi caso tengo que trabajar y ser un buen marido. Lo cual consume tiempo.
Pero centrándonos en el desarrollo como tal, Godot es una maravilla. Además de que te proporciona una licencia 100% libre y gratuita, es ligero y es portatil. Teniendo en cuenta que me muevo entre diferentes entornos de trabajo, los cuales necesito poder portabilizar, Godot me otorga ese puente para poder trabajar en otro lado.
Además que Godot lo entiendo, lo veo como funciona entre nodos y escenas. Pero Unity no. De verdad, debo ser un completo inútil pero no soy capaz de entender como funciona Unity. Me parece que tiene demasiadas cosas.
También probé LÖVE pero... a ver... Ese motor no tiene absolutamente nada. Que sí, que scriptear en Lua está entretenido, pero un poco sin más...
Además lo que también me gusta, ya que mi fuerte es el diseño, es poder conectar IAs de forma sencilla en Godot. De esta forma puedo multiplicar mi trabajo. Está interesante el uso de IA para automatizar tareas extremadamente repetitivas, y así poder concentrarme en la toma de decisiones importantes o en el diseño que sí es donde tengo más experiencia.
Por todos estos motivos recomiendo Godot frente a Unity. Y alguien me dirá que en Unity también puedes ponerle una IA o instalártelo en un USB, o lo que sea... Pero ¿A quién le importa? A mi definitivamente no.
